viernes, 13 de febrero de 2015

13 de Febrero de 1837: Fallece Mariano José de Larra, el poeta del Romanticismo

13 de Febrero de 2011 - 09:10:01 - Pedro García Luaces - 0 comentarios
El 13 de febrero de 1837 moría el gran escritor del Romanticismo, Mariano José de Larra. Su muerte, precoz como su talento, conmocionó al Madrid intelectual y periodístico. Mariano José de Larra nació en Madrid en el seno de una familia afrancesada. Su padre, médico personal de José Bonaparte, tuvo que huir a Francia tras la derrota de Napoleón, aunque sería perdonado por Fernando VII cinco años después entrando a trabajar en la corte. Larra tiene entonces nueve años y de alguna forma su regreso al español supone para él un nuevo aprendizaje.
Poeta, crítico y dramaturgo, el talento de Larra dibuja su mejor trazo en el artículo periodístico, cuyos primeros pasos dará en «El duende satírico del día». La aventura durará un año. Después vendrá «El pobrecito hablador» de afán ilustrado, donde desata su mirada costumbrista y gana merecido prestigio. De ahí pasará a la Revista Española, ya con el seudónimo de Fígaro y un caché de primer espada justificado por artículos como «Vuelva usted mañana» o «El castellano viejo».
Si su éxito profesional es innegable, su vida sentimental, por el contrario, transcurrirá bajo el signo de la fatalidad. Su primer amor resultó ser amante de su padre. En 1829 casará con Josefa Wetoret, matrimonio que sólo le aporta desgracias y del que dará cuenta en su artículo «Casarse pronto y mal». Por aquel entonces ya era infiel a su mujer con Dolores de Armijo, al menos lo era de pensamiento. A la bella Dolores, casada con un joven militar, la sedujo con patética insistencia. La relación fue turbulenta. Dolores le abandonó y el joven poeta, poco hecho a las frustraciones, se arrancó la vida de un tiro en la sien.
Larra fue enterrado en olor de multitudes. Mientras el ataúd descendía a la fosa, un joven desconocido se encaramó a un panteón cercano y comenzó a declamar: «Ese vago rumor que corta el viento/ es la voz funeral de una campana/ vano remedo del postrer lamento/ de un cadáver sombrío y macilento/ que en sucio polvo dormirá mañana». Sorprendido, Ventura de la Vega susurró: «Hoy hemos asistido a la desaparición de un gran escritor y al nacimiento de otro». Ese otro era José Zorrilla, tenía veinte años y rendía tributo al escritor fallecido. Su aparición le daría las portadas de los periódicos. Desde luego, había nacido un escritor.
Otras efemérides de este día:
1113: Un tribunal pontificio falla contra la legitimidad del matrimonio de Urraca y Alfonso VI.
1542: Ejecución de Catalina Howard, quinta esposa de Enrique VIII.
1668: España reconoce la independencia de Portugal en el Tratado de Lisboa.
1895: Los hermanos Lumière patentan su invento, el proyector cinematográfico.
1917: El servicio de espionaje francés detiene a la espía Mata Hari en un hotel de París.

jueves, 12 de febrero de 2015

12 de Febrero de 1541: Pedro de Valdivia funda Santiago de Chile

12 de Febrero de 2011 - 09:10:13 - Pedro García Luaces - 0 comentarios
El 12 de febrero de 1541 Pedro de Valdivia funda Santiago de Chile. La historia de este conquistador extremeño es la de un soldado de fortuna que emprende el viaje a las Américas en busca de gloria y riquezas. Veterano de Pavía, Valenciannes y las guerras de Italia con poco más de veinticinco años, Valdivia se encuentra ante un porvenir poco excitante. Compra tierras, está casado y los laureles militares parecen cosa de un remoto pasado. En 1535, con treinta y ocho años, Valdivia toma la decisión de su vida. Se enrola en una expedición a Perú y aparece como mariscal de campo de Francisco Pizarro en la batalla de las Salinas, enfrentado a su antiguo aliado Diego de Almagro. Por sus servicios, Valdivia será recompensado con una mina de oro y fértiles tierras.
Vencido el traidor, Pedro de Valdivia propone a Pizarro sustituir a Almagro y encabezar la conquista de Chile. En 1540 sale de Cuzco con sólo diez españoles y varios cientos de porteadores indígenas. Por fortuna, ya en camino decenas de conquistadores sin empresa se unieron a su hueste conocedores de la misión que perseguía. Atravesaron el desierto de Atacama y llegaron a los fértiles valles de Copiapó, que Valdivia llamó «La Posesión». Siguieron en camino expuestos al hostigamiento de las tribus que habitaban los valles y, tras algunas escaramuzas, y las primeras bajas, arribaron al valle de Mapocho donde don Pedro fundó la ciudad de Santiago de Nueva Extremadura. Desde este primer asentamiento Valdivia pudo proseguir la conquista de Chile, una empresa lenta y farragosa debido a sus escasas tropas y a la intromisión de Pedro Sancho de la Hoz, llegado con permiso del Rey para conquistar las tierras de Nueva Extremadura, y cuyo objetivo en la sombra fue la eliminación de Valdivia.
En plena exploración de las tierras del sur, más allá del río Bío-Bío, Valdivia se encontraría con el feroz pueblo de los araucanos. Para combatirlos tuvo que construir varios fuertes y uno de ellos, el de Tucapel, se convertiría en la tumba del aventurero. Tras una batida por la zona, Valdivia se encontró el fuerte destruido y sin guarnición. Enseguida supo el peligro que corría. Cientos de araucanos salieron de sus escondites cayendo en tromba sobre los españoles. Valdivia fue torturado hasta morir. Le arrancaron la piel a tiras y la degustaron en su presencia para después descuartizarle y exhibir su cabeza clavada en una pica.
Otras efemérides de este día:
1502: Los Reyes Católicos ordenan la expulsión de los moros que no se bauticen.
1577: Juan de Austria firma el Edicto Perpetuo con los sublevados de los Países Bajos.
1804: Fallece el filósofo Immanuel Kant
1818: Chile proclama su independencia.
1941: Franco se entrevista con Mussolini durante la Segunda Guerra Mundial.

miércoles, 11 de febrero de 2015

11 de Febrero de 1542: Francisco de Orellana, el descubridor del Amazonas

11 de Febrero de 2011 - 09:10:12 - Pedro García Luaces - 0 comentarios
El 11 de febrero de 1542 Francisco de Orellana se topa por primera vez con el Amazonas. Natural de Trujillo y pariente lejano de Pizarro, pisó el nuevo continente con solo dieciséis años para ponerse a las órdenes de su paisano. Cuando Gonzalo Pizarro organizó una expedición al interior del Amazonas en busca del árbol de la canela, Orellana ofreció sus servicios como avezado explorador.
Partió el contingente con 220 españoles y 4.000 indios. Por la llanura andina viajó Pizarro con el grueso de los hombres, tocándole a Orellana el arduo camino de atravesar la selva. Cuando de nuevo se reunieron a orillas del río Napo, el escenario era bien diferente al esperado. El terreno era una ciénaga impracticable que apenas dejaba crecer unos pobres arbustos. Dada la dureza del viaje, Pizarro mandó construir un barco para salir del lugar remontando el río. Cortaron árboles, fabricaron un horno y convirtieron en clavos las herraduras de los caballos. Al fin comprobaron que el engendro flotaba y le tocó a Orellana lanzarse río abajo en busca de víveres para afrontar el largo viaje. La travesía resultó estéril durante largos días y la tripulación tuvo que alimentarse con pieles y cuero de los zapatos. Cuando al fin hallaron un poblado, ninguno de los hombres estaba dispuesto a regresar al campamento. La travesía río arriba era improbable y la misión de recabar alimentos imposible de cumplir.
La decisión era dura pero a Orellana le volvía a picar el aguijón de la aventura, de su propia aventura en solitario. Construyeron un nuevo barco y se lanzaron río abajo buscando la desembocadura. El 11 de febrero observaron que el río se partía en dos. Habían llegado, sin saberlo, al Amazonas. La travesía tuvo innumerables peligros. Cada avance traía la hostilidad de la tribu dominante, que atacaba las naves diezmando a sus tripulantes. En ocasiones el río ancheaba tanto que se perdían de vista las orillas. Cuando estrechaba, la frondosidad de la selva parecía tragárselos. El 24 de junio recibieron un sorprendente ataque. Se trataba de las amazonas, una élite guerrera formada por aguerridas arqueras. Tanto les fascinó su historia que decidieron bautizar al río con su nombre, el Amazonas. Tras muchas penurias, el 24 de agosto llegan a mar abierto y en mayo de 1543 Orellana regresa a España para contar su increíble historia. Orellana quiso repetir la travesía en sentido inverso pero nunca lo logró. En la espesura del río encontraría la muerte el mes de noviembre de 1546.
Otras efemérides de este día:
1869: Apertura de las Cortes Constituyentes después del derrocamiento de Isabel II.
1873: Se proclama la Primera República española con la abdicación de Amadeo de Saboya.
1929: Se firma en Roma el Pacto de Letrán por el que se crea el Estado Pontificio y la Ciudad del Vaticano.
1979: El ayatolá Jomeini toma el poder absoluto en Irán y proclama la República islámica.
1990: En Sudáfrica, Nelson Mandela sale de la cárcel después de veintisiete años.

martes, 10 de febrero de 2015

10 de Febrero de 1519: Hernán Cortés parte hacia Yucatán

10 de Febrero de 2011 - 09:10:12 - Pedro García Luaces - 0 comentarios
El 10 de febrero de 1519, después de oír misa, partía Hernán Cortés hacia Yucatán al mando de once navíos. Formaban la expedición 508 soldados, 110 marineros, 16 caballos, 10 cañones de bronce, 4 falconetes y 13 arcabuces. Sus comienzos en América habían sido más bien grises. Pasó de la pobreza a una modesta escribanía en la villa de Azúa, en Santo Domingo, donde residió como encomendero. En 1511 participaría en la conquista de Cuba, donde se instaló recibiendo tierras y un trabajo de tesorero. Cortés se mostrará despierto para los negocios y logrará la amistad del gobernador, don Diego Velázquez, tras un turbio episodio donjuanesco que le llevaría al altar.
En 1519, fracasadas dos expediciones a Yucatán, le llega la oportunidad de comandar una propia. Velázquez buscaba en Cortés al funcionario obediente, no quería que sus exploradores se descolgasen con nuevas conquistas que pudieran oscurecer su poder. Las instrucciones eran precisas, liberar cautivos, explorar el litoral y mantener intercambios comerciales con las tribus pacíficas. Pero Cortés no era un funcionario, sino un empresario de alto vuelo que había empeñado toda su hacienda en formar la expedición. Quizás carecía de experiencia en combate, pero nunca se arredraba, en situaciones límites no perdía el control y ante el peligro su cabeza se enfriaba.
Hernán Cortés tocó tierra en Tabasco para partir después hacia San Juan de Ulúa. De su encuentro con los indígenas extraería dos certezas: Moctezuma dominaba un vasto y riquísimo imperio y lo gobernaba como un tirano. Cortés estaba decidido a la conquista, pero las cláusulas de su misión limitaban su autonomía. Para sortear la ilegalidad, Cortés fundaría una ciudad, Veracruz, y se haría nombrar capitán y justicia mayor. Su legitimidad ya no procedía del gobernador de Cuba, sino de una nueva autoridad, la del pueblo de Veracruz. A continuación, para evitar toda marcha atrás ordena barrenar las naves, dejándolas inservibles en la playa. La determinación de Cortés era irresistible. «Más tendréis que obedecer en mi ejemplo que en mis órdenes —les había dicho al llegar a Cozumel— y puedo aseguraros de mí que me basta el ánimo para conquistar el mundo».
Otras efemérides de este día:
1542: La reina Catalina Howard es confinada en la Torre de Londres por adulterio; será ejecutada tres días después.
1756: Concluye la Guerra Guaranítica, relacionada con el Tratado de Límites de 1750.
1763: Se firma el Tratado de París, que pone fin a la Guerra de los Siete Años y en el que España y Francia pierden territorios coloniales a favor de Inglaterra.
1878: Paz de Zanjón con Cuba.
1943: El Mahatma Gandhi inicia una huelga de hambre para protestar por su detención.

lunes, 9 de febrero de 2015

9 de Febrero de 1724: El reinado más breve de la monarquía española

9 de Febrero de 2011 - 09:10:12 - Pedro García Luaces - 0 comentarios
El 9 de febrero de 1724 era coronado Luis I, primogénito de Felipe V, que sería apodado "El Breve" por un reinado de apenas siete meses y una vida de sólo diecisiete años. El joven Luis llegaba al trono tras la inesperada abdicación de Felipe V y apenas tuvo tiempo de tomar la batuta. Su padre supervisaba todas sus decisiones desde La Granja, y las escasas expectativas que habían puesto sobre su reinado los opositores al afrancesamiento del Borbón, el llamado partido español, se vieron pronto frustradas.
Luis I había nacido del enlace de Felipe V con su primera mujer, María Luisa de Saboya. Quedó, por tanto, huérfano muy joven y tuvo que convivir con su madrastra, Isabel de Farnesio, causante del carácter retraído del príncipe al negarle el amor materno y encomendar su educación a la muy severa princesa de los Ursinos. Luis tuvo una infancia triste y desgraciada, aunque para su pueblo siempre fue el «bien amado». Se trataba del primer príncipe heredero de la monarquía desde aquella calamidad desfigurada que fue Carlos II. El muchacho era esbelto y bien parecido y traía sangre limpia a la corona.
Luis I tuvo un matrimonio precoz con Luisa Isabel de Orleans, que fue motivo de escándalo en la corte. El príncipe tenía quince años y la hija del Rey francés, trece. La esposa era una niña consentida y ordinaria, pero el príncipe, poco hecho aún a las mujeres, se enamoró de ella y pasó por alto su mejorable educación.
Un año después de consumar su matrimonio, Luis I se vio ante la responsabilidad de reinar. Es difícil considerar las causas de la precipitada abdicación de Felipe de Anjou. Lo que es claro es que el Rey presentaba síntomas claros de una enfermedad depresiva, agravada por el fracaso de sus últimas decisiones políticas que le habían enfrentado a Francia, su natural aliada. El joven monarca, que hasta entonces no había hecho más que llevar una vida palatina, fue acogido con esperanza. Su política no llegó ni a esbozarse, aunque hay quien incide en cierta recuperación de las señas de identidad españolas, como su preocupación por el comercio colonial. Doscientos veintinueve días después de haber sido coronado, una viruela se lo llevaba tras una rápida convalecencia. El primero de los príncipes Borbones se convertía así en el rey más breve de la historia de España.
Otras efemérides de este día:
1586: Francis Drake saquea Cartagena de Indias.
1588: Fallece Álvaro de Bazán, marqués de Santa Cruz, en pleno preparativo de la Gran Armada.
1601: Felipe III llega con su corte a Valladolid, que se convierte virtualmente en capital de España.
1849: Proclamación de la República romana y abolición del poder temporal de los Papas.
1926: Llega a Buenos Aires el avión español Plus Ultra.

domingo, 8 de febrero de 2015

8 de Febrero de 1538: España, el Papa y Venecia fundan la Santa Liga para detener al turco

8 de Febrero de 2011 - 09:10:13 - Pedro García Luaces - 0 comentarios
El 8 de febrero de 1538 España, el Papa y Venecia firmaban la Liga Santa para detener el avance del Imperio otomano por Europa. Paralelamente a la creación de la Liga, España había firmado con Francia la Tregua de Niza por espacio de diez años y Carlos V tenía la secreta aspiración de que Francia se sumase a la gran alianza para frenar al turco. Sin embargo Francisco I, que ya había coqueteado en el pasado con Solimán el Magnífico con el desesperado intento de perjudicar al emperador, declinó la oferta.
En el verano de 1547 las galeras otomanas habían llegado a Nápoles y los reinos cristianos, acaudillados por el emperador Carlos V, querían frenar de una vez por todas la creciente temeridad de la Sublime Puerta. Francisco I se encontraba entre dos fuegos y España veía con preocupación cómo la indecisión de los franceses ponía en peligro su retaguardia, en el caso de lanzar un ataque total contra el turco.
Para medir el terreno se lanzó una ofensiva por el Mediterráneo al mando de Andrea Doria, y una expedición a la costa dálmata que terminaría con la ocupación de Castelnovo. En esta ciudad los tercios de Francisco Sarmiento protagonizaron una de las mayores gestas del siglo al renunciar a la capitulación de la plaza cuando el almirante Barbarroja la rodeó con un enorme ejército cercando con su flota la salida al mar. Unos 4.000 tercios viejos de Nápoles se batieron «espalda con espalda» aguantando la acometida de 50.000 turcos durante tres semanas. Sólo unas pocas decenas de españoles logaron salir con vida. Otros pocos fueron tomados prisioneros y terminaron sus días como esclavos en Constantinopla. El bravo capitán Sarmiento prefirió atizar su caballo contra la vanguardia turca para morir oculto entre los sables jenízaros.
La gesta de Castelnovo o Herzeg Novi no fue suficiente para mantener en pie la Liga Santa. Pese a los sueños de Carlos V de acaudillar una Cruzada al estilo medieval, la Liga no logró movilizar un ejército suficiente para enfrentarse al poderío naval de los turcos y los pragmáticos venecianos optaron por firmar una paz con el sultán por separado. Poco tiempo después, Carlos V abandonaba también la alianza ante la oposición decidida de Francia de sumarse a la empresa.
Otras efemérides de este día:
1587: Muere ajusticiada María Estuardo, reina de Escocia hasta 1567.
1814: Simón Bolívar ordena que sean pasados por las armas 836 prisioneros españoles, la mayoría de ellos neutrales.
1828: Nace en Nantes, Francia, el escritor Julio Verne.
1881: Primer gobierno de Sagasta.
1941: Muere el rey Alfonso XIII.

sábado, 7 de febrero de 2015

7 de Febrero de 1518: Carlos I, recién llegado de Gante, jura las Cortes de Valladolid

7 de Febrero de 2011 - 09:10:12 - Pedro García Luaces - 0 comentarios
El 7 de febrero de 1518 Carlos I reúne las Cortes de Valladolid y jura en ellas su cargo. Lleva apenas unos meses en España y no habla en absoluto el castellano. Tiene diecisiete años. Desembarcaba un 18 de septiembre en la costa asturiana, acompañado de su séquito. Ya es Rey de los Países Bajos, viene a recibir Castilla y Aragón y su mente está entonces en la corona de emperador que le corresponde de su abuelo Maximiliano. No quiere que el monarca francés Francisco I pueda entrometerse en su derecho dinástico. En España tampoco lo tiene fácil. Su hermano Fernando ya cuenta con su propio partido y notables adhesiones. Las Cortes de Valladolid le han apremiado a viajar a España pero él se ha tomado su tiempo. Llega con año y medio de retraso. Quien más impaciente espera es el cardenal Cisneros, su gran baluarte, a quien ya no conocerá. Con ochenta y un años, morirá caminando a su encuentro. El Rey tiene un aire absorto y poco agraciado. Su corte resulta antipática y la demora enfurece los ánimos. Hay demasiada expectación y demasiados intereses en juego. Para colmo, el Rey viene a pedir dinero.
Carlos I había repartido ya prebendas entre su corte flamenca. El artero Chièvres era contador de Castilla, su sobrino, de apenas diecisiete años, arzobispo de Toledo, y Adriano de Utrecht obispo de Tortosa. Nada dolía más que la humillación de ver a un flamenco, chiquillo encima, primado de Toledo. Con tan tenso ambiente se abrieron las cortes castellanas que trataron de poner coto al absolutismo regio y conservar sus privilegios. El obispo Mota habla en nombre del Rey. Recuerda las muchas glorias frente al infiel y apunta al Imperio turco como la nueva amenaza. Cualquiera diría que Carlos es ya emperador del Sacro Imperio y ve peligrar su frontera oriental. Pero Castilla, «la fuerza de todas sus fuerzas», quiere bajar al rey de su pedestal. Su único y sagrado deber es obrar con justicia y por el bien de su pueblo. Quieren a los flamencos fuera de la administración, que el Rey aprenda español y que les dé un heredero. No obstante financiarán su ambición imperial. Peor le irá al monarca en Aragón y Cataluña. Aquel mal comienzo derivará en la revuelta de las Comunidades pero el joven rey regresará ya emperador y sabrá encauzar su reinado para ganarse el corazón de los castellanos y convertir a España en la primera potencia de Occidente.
Otras efemérides de este día:
1521: Alzamiento en Valencia que da comienzo a las Germanías.
1588: Lope de Vega es condenado a cuatro años de destierro por difamar a su ex amante Elena Osorio.
1596: Fallece el pirata inglés sir Francis Drake.
1836: Termina la batalla de El Álamo, en Texas, célebre por la enconada resistencia en el fuerte del Álamo, cuyos defensores perecieron.
1897: Recepción de Pérez Galdós en la Real Academia Española.