domingo, 15 de marzo de 2015

15 de Marzo de 1493: Colón desembarca en Palos de Moguer tras descubrir América

15 de Marzo de 2011 - 09:10:13 - Pedro García Luaces - 10 comentarios
El 15 de marzo de 1493 Cristóbal Colón desembarcaba en el puerto onubense de Palos, de regreso de su gran aventura transoceánica. Quiere un gran recibimiento y ha enviado cartas al escribano real, Luis de Santángel, al tesorero aragonés, Gabriel Sánchez, y a los propios Reyes Católicos. Colón, que demuestra dotes de avezado publicista, quiere manejar los tiempos con inteligencia. Primero, que suene la noticia y se divulgue. Después, que su presencia la magnifique. Las cartas de Colón lograron una divulgación inusitada, llegando a considerarse el primer noticiario en castellano que recorría el mundo.
Colón debe atravesar la Península para reunirse con los Reyes en Barcelona. Les lleva oro y perlas, especias, aves exóticas y siete indígenas como prueba palpable de su descubrimiento. Los Reyes le recibieron con todos los honores y le mandaron sentar frente a ellos, dignidad reservada para muy contados invitados. Colón jugó bien sus bazas. Hiló un relato vibrante del descubrimiento, mostró sus papagayos de colores, dio a probar especias picantes y, como colofón, presentó a los aborígenes, de quienes dijo eran pacíficos y susceptibles de ser cristianizados, cuestión que prendió la atención de la Reina Católica.
El 20 de mayo le concedieron escudo de armas para que su noble linaje pudiera perpetuarse. A sus hijos Diego y Hernando les dieron asilo en la corte como pajes del infante don Juan, y en las procesiones que dieron festejo al descubrimiento Colón cabalgó junto a los Reyes. Al almirante le otorgaron grandes privilegios, o más bien le confirmaron aquellos que se firmaron en las Capitulaciones de Santa Fe y que seguramente entonces no pensaban cumplir. Fue nombrado virrey con plena jurisdicción en las Indias, siendo el cargo hereditario y extensible a todo nuevo descubrimiento. Tantas mercedes en tan poco tiempo crearon ciertas suspicacias en la corte y con el tiempo se volverían contra Colón, que siendo un excelente marino y un temerario aventurero, quizás no reunía las mejores capacidades para gobernar un nuevo reino. De momento, Castilla preparaba una gran flota para que su almirante surcase de nuevos las aguas del Nuevo Mundo.
Otras efemérides de este día:
1497: El Gran Capitán es recibido triunfalmente en Roma durante la guerra entre Francia y España.
1763: Muere Pedro Shaw, considerado apóstol de la química inglesa.
1917: El zar Nicolás II abdica en su hermano en el preludio de la revolución.
1924: El rey de Italia nombra a D’Annunzio príncipe de Montenevoso.
1966: Ley Fraga de Prensa e Imprenta.

14 de Marzo de 1519: Desembarca Cortés en el golfo de México


14 de Marzo de 2011 - 09:10:01 - Pedro García Luaces - 0 comentarios
A pesar de lo corriente y aceptado de la expresión «quemar las naves», Hernán Cortés (1485-1547) no pegó fuego a sus once barcos para impedir que los miembros de su expedición a México sintieran la tentación de retroceder ante la magnitud de la empresa a la que había dado inicio, eludiendo la orden en contrario del gobernador de Cuba, Diego Velázquez, quien además era su cuñado. Cortés, hombre de cultura y uno de los mejores prosistas de la lengua española, como se demuestra en sus Cartas derelación de la conquista de México, enviadas al emperador Carlos V, era demasiado inteligente para tomar una medida así, de modo que desguazó en parte los bajeles antes de barrenarlos. Los herrajes servirían más tarde para el armamento que le permitiría sostener su acción, más política que militar, ya que poco se podía hacer con apenas seiscientos hombres, dieciséis caballos y catorce piezas de artillería.
Cortés desembarcó en Yucatán el 14 de marzo de 1519, teniendo noticia de dos españoles que le habían precedido, merced a un naufragio, y que permanecían en la región: Gonzalo Guerrero y Gerónimo de Aguilar. El primero, integrado en la vida indígena, no se presentó a los recién llegados; pero el segundo, Aguilar, que se unió con entusiasmo a la expedición, fue de incalculable valor, ya que dominaba la lengua maya. Tras su primer enfrentamiento con los pobladores de la zona en lo que hoy es Tabasco, del que salió vencedor, recibió, entre otras ofrendas, veinte esclavas, una de las cuales era Malintzin, recordada en la historia como «la Malinche», que hablaba maya y náhuatl. De modo que no fue ella la intérprete directa de Cortés con mayas, mexicas y aztecas, sino que sirvió en combinación con Aguilar hasta que ella misma, con reconocido don de lenguas, aprendió el español. Fue bautizada con el nombre de Mariana y tuvo un hijo de Cortés, llamado Martín.
La llegada a Tenochtitlán de los españoles fue pacífica y Moctezuma los recibió amistosamente. Pero varios factores se combinaron para que el emperador azteca empezara a desconfiar de Cortés, que se vio obligado a retenerlo como rehén. Tenochtitlán se perdió para los españoles en la llamada Noche Triste del 30 de junio de 1520, y fue posteriormente recuperada, el 13 de agosto de 1521, por una alianza de pueblos indígenas con Cortés a la cabeza. Sobre ella se fundó la actual ciudad de México.
Otras efemérides de este día:
1505: Leonardo da Vinci fecha unas anotaciones sobre el vuelo de los buitres que inspirarán sus proyectos sobre máquinas voladoras.
1507: Fallece en Granada fray Hernando de Talavera, confidente y confesor de Isabel la Católica.
1519: Hernán Cortés desembarca en el golfo de México con setecientos hombres.
1713: Se firma en Utrecht el compromiso de evacuación de Cataluña.
1898: Estallido de una nueva insurrección en Filipinas.
1948: Aprobado en el Senado estadounidense el Plan Marshall.

13 de Marzo de 1311: La hazaña de los almogávares en Atenas


13 de Marzo de 2011 - 09:10:01 - Pedro García Luaces - 0 comentarios
El 13 de marzo de 1311 un grupo de mercenarios almogávares vencía en la batalla de Cefiso y se hacía con el ducado de Atenas para la corona aragonesa. Los almogávares eran rudos mercenarios, en su mayoría catalanes, que luchaban en Sicilia a las órdenes de Federico III, hermano de Juan II de Aragón, en plena expansión de la corona por el Mediterráneo. A principios del siglo xiv el emperador de Bizancio, Andrónico II, pide ayuda al rey de Nápoles para frenar el avance de los turcos en Asia Menor. Con permiso de su hermano, Federico envía a los almogávares a Bizancio, por un lado para ayudar a su aliado, por otro para quitarse de encima a estos molestos mercenarios, tan formidables en combate como pendencieros en tiempos de paz.
Unos 6.500 almogávares partieron hacia Constantinopla, con Roger de Flor al mando. El capitán era un antiguo caballero templario que había sido expulsado de la orden por malversación. A cambio de su ayuda negoció con Andrónico el estrafalario título de «megaduque» y la mano de una de sus sobrinas. En Bizancio, los almogávares se comportaron como hooligans y encontraron el rechazo de los bizantinos y los comerciantes genoveses. Hasta la boda de Roger de Flor terminó en una gran batalla campal. Con todo, en su trabajo fueron resolutivos y lograron detener a los turcos. Andrónico quería quitarse ya de encima a los almogávares pero Roger de Flor buscaba un señorío en esas tierras y se hizo titular César, cediendo el título de megaduque a Berenguer de Entenza, jefe de una nueva compañía que acababa de llegar desde España. La situación se vuelve insostenible. Miguel, heredero del emperador, manda asesinar a Roger de Lauria junto al resto de sus tropas, pero Entenza consigue escapar. La venganza de los almogávares será bíblica. Los sucesos posteriores carecen de todo control. Entenza es apresado y a su vuelta se encuentra con un nuevo jefe, Rocafort, con quien se enfrentará para morir a orillas del río Maritza. Poco después Rocafort será entregado por sus propios hombres para ponerse a las órdenes de Carlos de Valois, quien también los encontrará demasiado incómodos. Finalmente entrarán al servicio del duque de Atenas, con quien recobrarán muchos territorios para sublevarse después y vencerle en la batalla de Cefiso. Tras la batalla, se lanzan sobre Atenas y Tebas dominando el ducado griego, que mantendrán para la corona de Aragón durante más de setenta años.
Otras efemérides de este día
1585: Autorización para la publicación de la obra La Galatea, de Cervantes.
1604: Un incendio destruye parte del palacio de El Pardo y se pierden cuantiosas obras de arte. Ese mismo año el Rey ordena su reconstrucción.
1881: El zar Alejandro II de Rusia muere víctima de una bomba lanzada contra su carruaje por un miembro de un grupo revolucionario nihilista.
1936: Tras el intento del asesinato de Jiménez de Asúa las turbas rojas incendian dos iglesias y asaltan un periódico derechista. Mundo Obrero clama por la completa eliminación de Falange Española.

12 de Marzo de 2010: Muere Miguel Delibes


12 de Marzo de 2011 - 09:10:01 - Pedro García Luaces - 0 comentarios
El 12 de marzo de 2010 moría en Madrid el escritor Miguel Delibes, el último de los grandes novelistas del siglo XX. Doctor en Derecho y maestro de periodistas, Delibes se iniciaría como caricaturista en El Norte de Castilla, periódico vallisoletano en el que dejaría su impronta como director. En 1948, ganada ya la cátedra en Derecho en la Escuela de Comercio de Valladolid, se consagraría como novelista al obtener el Premio Nadal con su primera novela, La sombra del ciprés es alargada. Su primera etapa como escritor estaría marcada por esta novela y la siguiente, Aún es de día, en las que Delibes explora los mundos rurales con un costumbrismo árido, nada complaciente con el mundo que describe. A diferencia de otros escritores de su generación, como Camilo José Cela, Delibes se esfuerza en construir un mundo novelístico realista, más parco en expresividad que el gallego pero con una lograda solidez estructural.
Delibes está todavía en periodo de formación y sus obras dejan notar pequeñas imperfecciones que limará con el paso de los años. Se nota ya una notable mejoría en su tercera novela, El camino, donde se acerca con ternura a un grupo de niños que empiezan a quemar etapas hacia la vida real.
En 1966 Delibes publicará su mejor novela, Cinco horas con Mario, que marcará el inicio de una nueva etapa, en plena madurez del escritor, que tiene cuarenta y seis años. Delibes ha encontrado su mundo, su móvil es la injusticia social y su objeto de exploración el comportamiento humano. Cinco horas con Mario es una atrevida propuesta en la que el escritor se expresa a través del monólogo interior de Carmen, la viuda de un catedrático de instituto que vela el cadáver de su marido. A través de sus pensamientos, Delibes ataca con ironía las costumbres provincianas y pequeñoburguesas de una sociedad hipócrita y anquilosada.
Desde la publicación de Cinco horas con Mario, Delibes alcanza una altura como creador de la que ya nunca bajará. Escribirá novelillas menores pero en todas ellas palpitarán las señas del autor. Los santos inocentes, de 1981, marcará una nueva cumbre en su bagaje literario. Volverá a la aridez rural y a las injusticias sociales y escrutará con precisión la oscura psicología del alma humana.
Otras efemérides de este día:
636: Muere pacíficamente Sisenando y le sucede Chintila.
1886: Comienza a publicarse El Socialista.
1894: Se venden en Vicksburg (Misisippi), las primeras botellas de coca-cola.
1947: Se proclama la Doctrina Truman para erradicar el comunismo.
2000: El PP gana las elecciones con mayoría absoluta.

11 de Marzo de 1827: Comienza la Guerra de los agraviados o Malcontents


11 de Marzo de 2011 - 09:10:01 - Pedro García Luaces - 0 comentarios
La llamada «Guerra de los agraviados» en castellano, y de los «Malcontents» o descontentos en catalán fue el prólogo de las guerras carlistas. Entre el 11 de marzo y mediados de septiembre de 1827 tuvo lugar una insurrección en Cataluña, parcialmente secundada en Valencia, Aragón, el País Vasco y Andalucía, contra el gobierno de Fernando VII, que había ocupado el trono en medio de un gran apoyo popular. Se trató de un movimiento popular que cuajó entre quienes se sentían agraviados por el incumplimiento de las promesas de Fernando VII tras su última restauración en el trono. Y, como suele ocurrir, tras el primer Manifiesto de declaración de guerra al Rey, su redactor, Agustín Saperes, con Josep Bossoms y otros personajes locales, conformó la Junta Suprema Provisional del Gobierno del Principado de Cataluña, con sede en Manresa. Lo cierto es que tuvieron un éxito considerable, sobre todo en la Cataluña interior, donde varias ciudades cayeron rápidamente en manos de los rebeldes, no porque éstos tuvieran una gran fuerza, sino porque la población simpatizaba con ellos. Otros «agraviados» se levantaron en pequeños grupos en Aragón, el País Vasco, Córdoba y el Maestrazgo. El Rey puso al frente de la capitanía general al conde de España, y él mismo viajó a Cataluña. Juntos entraron en Tarragona. Fernando sabía que su presencia era trascendental. Las localidades en manos de los rebeldes se rindieron sin luchar, gracias también a la buena labor política de la Iglesia. Pero además de estar allí, había que dar un escarmiento ejemplar para que los hechos no se repitieran, de modo que el monarca hizo fusilar a los cabecillas en Tarragona y deportó a trescientos de sus seguidores a Ceuta. El profundo sentimiento de los sublevados coincidía de pleno con el del hermano de Fernando VII, Carlos María Isidro de Borbón, aspirante al trono, que contaba con numerosos apoyos, sobre todo en la mitad norte de España. Esto, en una España convulsa como la del siglo XIX, llevaba irremediablemente a la guerra civil.
Otras efemérides de este día:
1258: Tratado de Corbell entre Jaime I y Luis IX.
1482: Tomás Torquemada es nombrado Inquisidor de España.
1702: Aparece en Londres el Daily Courant, el primer periódico de publicación diaria de la historia.
1961: Primeros incidentes con Marruecos por el Sahara.
2004: Atentado terrorista en distintos trenes de cercanías en Madrid.

10 de Marzo 1526: Enlace de Carlos V e Isabel de Portugal


10 de Marzo de 2011 - 09:10:01 - Pedro García Luaces - 0 comentarios
El 10 de marzo de 1526 contraían matrimonio en los Reales Alcázares de Sevilla el emperador Carlos V y su prometida Isabel de Portugal. Desde que Carlos V entrara en edad de merecer, que para un rey poderoso era prácticamente la fecha de su nacimiento, se habían intensificado las labores diplomáticas para encontrarle una novia de altura. La primera opción era la vecina Francia, estratégicamente la alianza más provechosa, pero las difíciles relaciones con el monarca Francisco I, especialmente tras la batalla de Pavía, desaconsejaban ahondar en esa dirección, vieja pretensión de su padre, Felipe de Borgoña. La lógica se inclinaba, pues, hacia Inglaterra, cuyos monarcas, Enrique VIII y Catalina de Aragón, eran tíos de Carlos, pero allí la princesa María Tudor, que acabaría casándose con su hijo Felipe, era aún una niña de seis años, una espera demasiado larga para quienes deseaban una boda real de campanillas y, sobre todo, la pronta perpetuación del linaje.
Así que los casamenteros reales echaron el ojo a la cercana nación de Portugal. Ya los Reyes Católicos habían estrechado lazos con sus vecinos ibéricos y para Carlos, contar con una reina de estirpe castellana suponía un descanso a la hora de atender sus asuntos en el extranjero. Además, Portugal era una gran potencia naval y el monarca podía optar a una buena dote. El puro materialismo no pudo oscurecer a la prometida, Isabel de Portugal, mujer abnegada y exquisita, prudente y capaz, a la que Carlos llegó a amar con ternura y ella a él, a pesar del infortunio de su pronta muerte.
La boda se celebró en los Reales Alcázares de Sevilla, ciudad en la que se conocieron. Al ser primos carnales necesitaron una dispensa de Roma para celebrar el enlace. La ciudad, en pleno apogeo por el floreciente comercio con las Indias, se engalanó como nunca. La emperatriz llevaba un palio de oro, plata, piedras preciosas y perlas. La comitiva de Carlos superaba en lujo a cualquier otra. La iglesia se adornó de ricos tapices, joyas y piedras preciosas, lujosas antorchas y braseros perfumados. Isabel estaba bellísima y Carlos, menos agraciado, revestido de una elegancia imperial. La luna de miel les llevó a Granada, ciudad de la que quedaron prendados y, según parece, allí fue concebido el príncipe Felipe, que nacería en Valladolid, el 21 de mayo de 1527.
Otras efemérides de este día:
1919: Se inaugura el servicio radiotelegráfico entre Inglaterra y España.
1923: Salvador Seguí, el «Noi del Sucre», es asesinado por pistoleros del sindicato libre, asociado a la patronal.
1945: Trescientos aviones estadounidenses devastan Tokio en un bombardeo de seis horas.
1952: Golpe de Estado de Fulgencio Batista en Cuba, contra el gobierno de Carlos Prío Socarrás.
1982: Los nueve planetas se alinean en el mismo lado en relación al Sol. Es el fenómeno llamado Sizigia.

1809: Juan Clarós, una piedra en el zapato de Napoleón


9 de Marzo de 2011 - 09:10:01 - Pedro García Luaces - 0 comentarios
Es sabido que el término «guerrilla» fue creado para denominar las acciones militares rápidas, con pocos hombres, durante la Guerra de la Independencia de España contra Francia. Juan Clarós fue en ese tiempo un auténtico guerrillero, de los más famosos y admirados. Toda su acción se desarrolló en Cataluña, donde nació en una fecha imprecisa de finales del setecientos. Se sabe que antes del levantamiento contras las tropas napoleónicas había sido militar, exactamente ayudante mayor del Batallón Ligero de Gerona, y que había desempeñado un buen papel en la anterior guerra contra Francia, en 1793. En 1808 se puso al mando del Segundo Tercio de Migueletes, con el propósito de detener a los convoyes que fuesen hacia la frontera o regresaran de ella e incautarse de sus mercancías. En esa función, derrotó a una división enemiga, causándole centenares de bajas, en las inmediaciones de Molins de Rey. Aquel mismo año, estando sitiada la ciudad de Gerona por el general Duhesme, Clarós, a las órdenes del general Caldagués, no sólo recuperó la plaza, sino que persiguió a Duhesme hasta la frontera, contando para ello con los guerrilleros locales. Ello no impidió un segundo y un tercer sitio de Gerona, ciudad en la que los catalanes actuaron con gran valor, defendiéndose con sus propios recursos y un valor a toda prueba.
El 9 de marzo de 1809, Clarós, ya metido de lleno en la táctica guerrillera, intentó la liberación de Barcelona, con la ayuda de otros jefes de grupos. Clarós llegó hasta la Puerta del Ángel, pero un tremendo temporal impidió vadear el río Besós a los que venían del norte en su ayuda. Los navíos ingleses que les iban a apoyar, por el mismo motivo, tuvieron que alejarse de la costa, donde corrían el riesgo de naufragar. No obstante, Clarós rompió el cerco en el que le habían encerrado los franceses y logró salir de la ciudad hacia Molins de Rey, donde también se desarrollaba un grave enfrentamiento. Después de batir una vez más al enemigo en Besalú, el capitán general de Cataluña encomió en nombre de la Junta Central al ya por entonces teniente coronel Clarós por los «continuados y grandes servicios que le distinguen». En septiembre de 1810, este combatiente inagotable entró en territorio francés y recorrió varios pueblos, desarmando a los militares a cargo e imponiendo tributo a sus habitantes. Terminada la guerra, Clarós se estableció en Granada, donde moriría.
Otras efemérides de este día:
1451: Nace el navegante italiano Américo Vespucio, quien le dio nombre al continente descubierto por Colón.
1500: Zarpa de Lisboa la flota del portugués Pedro Álvarez Cabral. Iba con rumbo a la India, pero descubrió Brasil.
1678: Honrosa rendición de Gante, defendida por 500 españoles ante 40.000 franceses.
1820: Se crea la Junta Provisional Consultiva, presidida por el cardenal Luis de Borbón, para que controle a la corona hasta la elección de Cortes.
1951: Muere en Sevilla Gonzalo Queipo de Llano, artífice de la sublevación andaluza.